viernes, 16 de enero de 2015

Otro día, quizás.


Aunque quisiera hoy estar triste porque me faltaras
y ahondar la melancolía en tu ausencia
las raíces crecidas bajo la piel no me dejarían caer en su abrazo.
Y hoy por hoy saludo al día, saludo a la vida y doy las gracias por saber lo que es 
temblar bajo tu abrazo
descubrir el hermoso desconcierto de cada amanecer
apreciar la liviana vulnerabilidad de los granos de arena bajo los pies
retener bajo los párpados el asombro que despiertan los sueños
y navegar conociendo
el inmenso placer del roce en la piel de tus besos
que me lleva ansiosa a buscar
el naufragio perenne en tu cuerpo
Otro día, quizás,
si las mareas del tiempo lograran arrancar mis raíces
te podría, si me faltaras,
llorar.


6 comentarios:

  1. Llorar es a veces una bendición. Besos.

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    1. Si que lo es, Agua, y lo conozco bien, y la impotencia de no poder hacerlo, pero otras veces hay cosas que abrazan y permiten seguir, y a estas me refería, pero se bien a que te refieres. Me alegra verte por aquí y leer tus palabras.
      Un beso.

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  2. No, yo no quiero que tengas motivos de llorar porque te han causado un dolor que te lo provoque, no, no quiero :)
    Besos y salud

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  3. Tú eres un encanto, Genín, pero de sobra sabes que en la vida hay de todo. Momentos hermosos, muy hermosos, y otros que no. Pero como dicen las palabras de arriba....otro día, quizás, hoy no.
    Besitos y salud.

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