viernes, 23 de junio de 2017

Titilan las gotas vibrando sobre la espuma.

En la estación del frío
-aquella de la que no se vuelve
o al menos es lo que dicen-
todos los vientos aúllan a un mismo tiempo
desbaratando los días
rasgando las noches.
Y a pesar de ello
y sobre el rumor de las olas
inexplicablemente
-o quizás sea yo
la única que las escucha-
titilan las gotas
vibrando sobre la espuma.
Y su jadeo tibio y calmo
-a pesar del frío 
a pesar del ruido-
me sorprende a mí misma
con tanta ferocidad
que me adentra
en los instantes eternos 
-cazadores de sueños-
donde su aliento se demora
creando pequeños intersticios
-círculos dentro de otros círculos-
donde el asombro aun cabe.
Y es ahí, con la sed en mi mirada
desde donde invoco el aroma 
que se esconde varado en la piel
justo donde el vaho del deseo exhalado
dibuja esas constelaciones
que me son tan cercanas
tan palpables
tan fiables
y me dejo estar
segura y confiada
lo que dura un viaje de sueños rozando orillas
hasta que mis ojos 
sean de nuevo agua
desde donde sea posible 
reescribir  la vida 
y navegar en el asombro.

martes, 13 de junio de 2017

Una pausa en este mar.

Una palabra te trae de vuelta
pero como el aire que se desvanece
sobre la mar salada
cayendo lentamente
y tiritando en la orilla del día
ya no me alcanzas
porque el amor también se nutre de sentirse amado
Y aún así te extraño
porque fuiste música infinita
una estela dulce musitada en silencio
una inmensidad con sabor a brisa
pero hoy no hay nadie
ni hay espacio en mí
y sin embargo
estás en mí
en medio de mí misma
deslizándote
con el deseo en tus manos
pero la sal de tus labios
arde sobre la herida
y aquél futuro deseado
lo acomodé en silencio
en la esquina de mi cuerpo
y embarqué la ternura en un viejo navío
que dejé vagar por el océano infinito
Guardé  los sueños en cada pliegue del tiempo
al cobijo de los astros
Y hoy solo hay olas pasajeras
Instantes en el tiempo
Ojos en la noche
Y aunque mis pies abrazan tus raíces
porque siempre volvemos a lo que amamos
deambulo por mí misma
igual que ayer pero distinta
porque ya no te espero
ni siquiera a tu recuerdo
Y a pesar de todo te extraño
en el centro de mi cuerpo
ahí mismo
mientras el aire se desvanece
sobre el mar salado.

jueves, 8 de junio de 2017

Demian y el mar.

                                                           
                                                                 En ese horizonte, viven esas orcas, Demian

martes, 6 de junio de 2017

Con la furia silenciosa encerrada en los ojos de los peces que están lejos del mar.



Porque he vivido (vivido?) en tus sueños
atrapada dentro de una palabra maldita
Varada en tanta soledad
Varada en tanto silencio.
Y es por eso que hoy
desordeno las palabras
con la furia silenciosa
encerrada en los ojos de los peces
que están lejos del mar.
Sacudo el abecedario
le doy  vueltas
y deambulo en el espacio circundante
que delimita tu cuerpo
para crear una línea
en la que dibujar dos puntos
Dos puntos que nos alejen
irremediablemente
separando nuestros mundos
o dos puntos que atrapen
la palabra que nos toque y nos moje
Como si cogiéramos el agua
para bañar la cuenca
de nuestros ojos
donde crear nuevos sueños
en perpetuo movimiento. 

domingo, 4 de junio de 2017

Donde el placer es gemido.


Esos instantes 
-tras la furia de los vientos-
donde el placer es gemido,
la sombra de tu rostro en el agua
                              tan rebelde y fiera
                           tan limpia y sincera
calla el ruido de este mundo.
Y mientras, la luna se hunde sobre tu piel
dibujando caminos de caricia
por los que transitan arbitrariamente
flores y  olas.

jueves, 1 de junio de 2017

El mar sobre tu piel








Reconozco el mar sobre tu piel
Y desde ese borde
asumiendo el riesgo impredecible
del vacío en el vacío
me sumerjo hasta el fondo
porque tu cuerpo es ya
irremediablemente
el mundo al que pertenezco

lunes, 29 de mayo de 2017

La luz más clara.


La luz más clara
es también un silencio
donde nace 
cada alba
la palabra precisa
donde es posible
regresar siempre
Y esa comunión
nos abriga
Y es quizás en el abismo
o en el borde del riesgo
donde lo indescifrable
nos es devuelto
convertido en bello vuelo
que traza sobre la orilla
lo que solo el corazón
es capaz de entender.