jueves, 21 de octubre de 2010

Tardes



Hay tardes que pesan como losas, tardes en que se confunden las creencias alcanzadas a base de errores. Errores que aunque nos hacen crecer, a veces nos hacen dudar de esas mismas creencias. Tardes  en que nos ronda la ídea de si merece la pena perseguir nuestros sueños, expresar lo que sentimos, correr riesgos por aquello que sentimos que queremos alcanzar. Tardes en que se tambalean las ilusiones y los deseos planteados como metas. Tardes en que nos importa resultar fuera de lugar. Tardes en las que sopesamos perder lo que tenemos por luchar por lo que queremos. Tardes en las que no encontramos el límite del otro para alcanzar nuestro deseo. Tardes que aunque luzca el sol sentimos la penumbra. Tardes en las que deseamos que llegue un nuevo día.Tardes, tardes, tardes.

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