Con palabras que no nombran, que buscan ser una caricia a su dolor, él, busca envolverla suavemente tantas veces, queriendo conseguir arráncarle toda la negrura crecida en su corazón, y ella, se deja dulcemente envolver, sabiendo que el amor también es: lavarse las heridas mutuamente.
(imagen de la Web: santisiembra.blogspot.com)