No puedo dormir. Amanece y sigo echada en mi cama con los ojos abiertos e insomnes. Me siento sola y algo perdida -como tantas veces- y, en el silencio de tu ausencia, los recuerdos hacen tantísimo ruido que no me dejan conciliar el sueño y paso las noches en círculos de pensamientos juntando los recuerdos y las palabras: los restos del naufragio.
