viernes, 25 de febrero de 2011

Una pista

                                    
Al llegar la noche se sentó en su pequeña mesa junto a la ventana. El mismo ritual que invariablemente repetía todas las noches desde aquél día en que empezó a escribir los Fragmentos de su Historia no Contada. Pero en esta ocasión la expresión de sus ojos ya hacía presagiar que no sería igual y en vez de tomar su pequeño cuaderno para seguir volcando sus recuerdos, cogió un papel en blanco y empezó a escribir.

Me gusta pensar que te va bien, que eres feliz y que eres capaz de avanzar. No pienso que para ti fuera fácil, tampoco que no te doliera, si lo hiciera, si lo pensara, me negaría y me resisto a creer que no signifiqué nada para ti. Prefiero pensar que fuiste capaz de olvidar, olvidar y seguir con tu vida.

Aunque nadie lo entienda, ni siquiera tú, yo no quiero olvidar. Llevo demasiado de ti en mí -tu pasado narrado, el presente que vivimos y el futuro que imaginamos- y lo conservo como parte de lo que fui, de lo que soy y de lo que seré y no pienso renunciar a ello, ni siquiera por ti. Aunque reconozco que a veces, el no querer perder esos recuerdos, es tambien, porque cada pensamiento que te dedico me hace compañía, y eso, es mucho algunos días.

Me conoces y sabes como soy, sabes que no me rindo fácilmente, y no dejo de buscar una formula para avanzar en la que quepa, junto a las nuevas esperanzas e ilusiones los recuerdos vividos. Pero a veces, y cada vez más,  me fallan las fuerzas para seguir intentándolo, y en lo más interno de mi ser, sé que si tú lo has conseguido no ha sido por olvidar.Te conozco demasiado bien para creer que realmente  has renunciado a una parte de tu vida. Y es por eso, que saltándome la promesa arrancada de no escribirte, lo hago para pedirte que si pudieras darme alguna pista de cómo lo has conseguido, si lo hicieras, quizás yo también podría avanzar. 

Lhasa de Sela - Love Came Here

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