Sin abrir todavía los ojos comencé a volver lentamente a este mundo, respirando despacio y sin apenas moverme para no distorsionar la sensación de plenitud que siempre siento al despertarme perfectamente encajada y acogida en la curva que tu cuerpo me brinda.
Mi espalda abandonada sobre tu pecho, y ambos, formando un arco perfecto envidia de la mejor luna creciente de las noches de verano; mis nalgas pegadas a tus muslos y tu vientre, y nuestras piernas enlazadas como lunas decrecientes; tus brazos enredados en los míos y nuestras manos agarradas y dejadas caer sobre mi vientre; y sintiendo, siempre, ese cálido aliento que me llega de tu cara recostada en mi nuca.
Y de repente sentí frío. Sentí la ausencia que cubría mi espalda, mis nalgas desnudas y las piernas frías; sentí las manos sueltas, perdidas, sin encontrar entre ellas las tuyas; sentí la ausencia de tus besos anidados en mi nuca; y sobre todo sentí la falta de tu aliento cálido .
Abrí los ojos y comprobé que ya no soñaba.
Música: John Williams
Música: John Williams
Fotografía:Carmela
