Y una de las cosas que más me gusta de ti es todo lo que desatas en mí, las ganas que me provocas de hacer cosas simples y sencillas, incluso ingenuas, que hacen que la vida sea una fiesta continua.
Hoy por ejemplo, solo quiero abrir la ventana y con voz muy alta, gritar al silencio de la noche que te quiero.
Gritarlo. Oírlo. Oírme.
Imaginar que te llega.
Y soñar tu sonrisa.
