Es difícil explicar lo que solo el corazón sabe, pero alguna vez, no sé cuándo, -ya no lo busco ni lo fuerzo, porque ahora sé que ocurrirá-, haré un alto en mi camino, nos encontraremos, nos miraremos a los ojos y enlazaremos un diálogo nítido y limpio en el que no harán falta ni palabras ni sonidos, y después seguiré mi camino.
Goran Bregovic: Lullaby
