Qué mejor lugar para despedir el año que la playa,
al menos para mí ha sido la compañera fiel de largos y agradables paseos por su
orilla en este larguísimo año. Venga, no seáis frioleros, que al terminar la
zambullida, hay una copita de anís del mono que os reconfortará, y servirá para
ir haciendo el cuerpo para celebrar la noche vieja (Tracy, puedes echar la
copita de anís en un té calentito). Sí ya sé lo que tú me vas a decir: que no
te ves en ninguna tabla, pero es que no conseguí convencerte para que te
subieras, pero igualmente podrás brindar con todos cuando salgan del agua. Y después de este baño de
espuma, cada cual celebrará la noche vieja como quiera y pueda, y espero que dentro de
las limitaciones que tenemos, sea lo más agradable posible. Yo no podré
disfrutar de los míos en directo pero tendré la gran suerte de tomar las uvas
con mi querida madre y eso compensará su ausencia. Deseo y espero que todos
tengáis la suerte de estar con algún ser querido esta noche. Y del nuevo año,
que deciros, sólo que seáis lo más felices posible, que podamos disfrutarlo con
salud y alegría sin olvidarnos de los que ya no estarán físicamente con nosotros pero que
siempre estarán en nuestro corazón. Que no nos falten los sueños y el amor en su esencia más pura. Qué intentemos asombrarnos cada día un
poquito y que tendamos la mano a quien esté necesitada de ella, que serán muchas
manos este año. Que intentemos no perder la esperanza, porque estoy segura de
que habrá muchos momentos difíciles, pero tenemos la obligación de buscar y
perseguir los buenos. Que intentemos vivir cada momento como si no hubiera otro
y que no dejemos de decir: "te quiero". Ser lo que debéis ser y un beso muy
grande.



