
Fuente y Caudal; Paco de Lucía
En el vaivén del tiempo vibra esa caprichosa cadencia donde el recuerdo de las vivencias vividas y el olvido se mecen en las aguas de la memoria que crecen en las oquedades del corazón. Entre sus grietas también se encuentran las sombras que nos persiguen, porque hay puertas que nunca llegamos a abrir y caminos jamás tomados. Pero llega un tiempo donde nos damos cuenta de que ya solo nos queda tener el valor de saltar al viento y rozar aquello que somos en silencio para sentirnos seguros del trazo que dejaremos dibujado sobre la arena al borde del mar y transformar el ruido de cada nuevo día en melodía de vida.
Hay un tiempo en que el murmullo del pasado es tormenta y puertas cerradas para siempre. Es necesario mirar al frente para poder vivir evitando la carga de años de pesar y segunderos muertos.
ResponderEliminarUn beso.
Soy Ilduara.
EliminarDe poco nos sirve lamentarnos de lo que ya pasó o dejamos pasar, como bien dices, hay que vivir de cara al presente y vivir lo que la vida nos ofrece.
EliminarUn beso grande, Ilduara.
El valor de abrazar quienes somos y vivir con plenitud aquello que la memoria y el corazón han dejado escrito entre sueños y silencios.
ResponderEliminarUn abrazo, Carmela.
Y no es fácil, muchas veces, aceptarnos, pero es la única manera de ser felices y avanzar en la vida.
EliminarUn beso, Jordi.
Mi trazo en la arena, cada día se desdibuja más. Echo de menos, una borrachera de espumas y una resaca con música de caracolas.
ResponderEliminarAunque me conformo, con mirar al horizonte, esa patria donde se juntan los azules.
Un abrazo.
Esa patria, donde se juntan los azules, siempre la tendremos ahí, Juan y nunca nos fallará. Y ese trazo, tu trazo, podrá desdibujarse a tu vista, pero estoy segura que al fundirse con el mar besará esas caracolas y las bañará de espuma. Eso, es lo que creo.
EliminarUn abrazo grande, Juan, y un beso de mar.
¡Como me gusta el color azul de tu fotografía! Te atrapa la vista y no puedes dejar de admirar ese bello color.
ResponderEliminarUn abrazo.
A mí me fascina, Antonia, es precioso.
EliminarUn beso
Qué poético y reflexivo lo que has escrito, querida amiga, y las fotografías son preciosas.
ResponderEliminarUn placer disfrutar de tu entrada.
Te deseo un feliz sábado.
Un abrazo enorme.
Hola, María, me alegra que te guste, y sobretodo verte por aquí. También yo te deseo un feliz sábado.
EliminarUn beso grande.
Transformar el ruido en melodía de vida, algo que no es fácil muchas veces, pero que es una bonita meta de vida. Tus trazos en la arena sin duda son con fotografías, música y bonitas palabras.
ResponderEliminarBesos dulces, Carmela y dulce fin de semana.
No es fácil, pero conseguirlo es una satisfacción y una gran alegría, y realmente, creo, que en realidad pocas cosas más merecen la pena :))
EliminarGracias por pasarte, a pesar de mi ausencia, demasiado grande ya, y que me pesa.
Un beso grande para ti, Dulce.
Alegría de volver a verte y de regocijarme con tus palabras y tus imágenes!
ResponderEliminarBesitos
Gracias Luna, eres un encanto. Yo también me alegro de verte y saber de que a pesar de mis largas ausencias, te sigues pasando y dejándome tanto cariño. Gracias.
EliminarUn beso!!
En la memoria, siempre quedan compuertas que no queremos abrir, pues sabemos que en su interior está lo desagradable, que no podemos olvidar.
ResponderEliminarBesos.
Y otras veces no las abrimos por miedo a lo que pueda haber, y eso tambien reconcome.
EliminarUn abrazo, Alfred.
Estaba pensando que hace bastantes meses que no veo el mar al natural. Debería ponerle remedio a eso.
ResponderEliminarUn beso.
Dí que sí, Chema, no te lo pienses y ve :)))
EliminarUn beso.
Es tal como dices.
ResponderEliminarAsí lo vivo yo.
Besos.
Y mira que no me extraña
EliminarBesos
Tu mar y tu cielo son tan azules que parece increìble exista tanta belleza.
ResponderEliminarUn abrazo Carmela
No sabes cuanto me alegra verte.
EliminarBESOS
Qué maravilla la segunda foto 🤩
ResponderEliminarHola Nosu y bienvenida, me alegro que te guste.😄
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